(Cundinamarca, septiembre 21 de 2026). “Estamos haciendo una inversión de $71.537 millones en infraestructura productiva en Cundinamarca, con proyectos que llegan a 28 municipios: Agua de Dios, Beltrán, Cogua, Facatativá, Fómeque, Guasca, Guataquí, Gutiérrez, La Mesa, La Palma, Machetá, Medina, Nemocón, Pacho, Pasca, Ricaurte, San Bernardo, Sesquilé, Sibaté, Tena, Tibirita, Tocaima, Topaipí, Ubalá, Ubaté, Une, Venecia y Vergara”, comentó Yesenia Herreño, directora del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca – ICCU.
La inversión contempla 31 convenios, con municipios, por $62.055 millones, tres contratos de interventoría por $780 millones y un contrato de obra por $3.094 millones. A estos recursos se suman proyectos específicos como la plaza de mercado de Machetá, con una inversión de $4.383 millones, y los estudios y diseños para La Mesa, por $1.229 millones.
Entre los proyectos que más se destacan está Fómeque, donde se desarrolla una plaza de mercado de más de 7.000 metros cuadrados, con una inversión superior a $20.000 millones. El proyecto está concebido para productores, comerciantes y trabajadores de la provincia de Oriente, con espacios para el desarrollo de actividades comerciales y económicas.
En Ricaurte, la construcción de la plaza de mercado registra un 99 % de ejecución. La infraestructura cuenta con 728 metros cuadrados, 35 locales comerciales, pabellones para frutas, verduras, carnes, alimentos, graneros y comidas, además de zonas de almacenamiento, cuartos de residuos, área administrativa, carga y descarga y 25 parqueaderos, incluidos espacios accesibles para personas con discapacidad.
El proyecto tiene un valor de $6.329 millones aportados por el Departamento Nacional de Planeación y $1.000 millones del ICCU para obras de urbanismo, redes hidrosanitarias e instalaciones eléctricas, entre otras intervenciones.
En Machetá, una inversión de $8.223 millones permitió entregar un espacio de 3.800 metros cuadrados destinado a la comercialización de productos agrícolas. La infraestructura cuenta con áreas de acopio, zona de ventas, restaurantes, enfermería y espacios para actividades comerciales.
Estas y otras obras tienen como eje común la generación de infraestructura vinculada con la economía de los territorios, con espacios destinados a productores y comerciantes y escenarios que aportan a la dinámica económica local.