(Cundinamarca, mayo 26 de 2026). El departamento continúa reverdeciendo su territorio a un ritmo histórico. Cundinamarca alcanzó 890.000 árboles sembrados en diferentes ecosistemas estratégicos y avanza hacia la meta de 1.500.000 individuos establecidos durante el cuatrienio, gracias a una estrategia integral de restauración ecológica liderada por la Secretaría de Bienestar Verde.
El avance ha sido sostenido. En el último año, el departamento registró un promedio cercano a 30.000 árboles sembrados mensualmente. De forma simultánea, ha consolidado acciones de recuperación ambiental, fortalecimiento de viveros y participación comunitaria en más de 60 municipios.
“En el último año hemos crecido a un ritmo de 30.000 árboles mensuales y nos acercamos a los 900.000 árboles para llegar a esa gran meta de un millón y medio de árboles establecidos en Cundinamarca. Con esto mantenemos esa línea de conservación y sostenibilidad de los territorios, garantizando recurso hídrico, biodiversidad y esa gran apuesta de garantizar para las futuras generaciones modelos ecosistémicos que provean bienes y servicios ambientales”, señaló Diego Cárdenas Chala, secretario de Bienestar Verde.
Este resultado hace parte de la estrategia “Sembradores de Oxígeno”, un modelo de restauración ecológica participativa que nació como respuesta a los impactos de la deforestación, los incendios forestales y la degradación de ecosistemas estratégicos que afectan distintas regiones del departamento.
La iniciativa articula jornadas de siembra con procesos de formación ambiental, fortalecimiento de viveros, producción vegetal y monitoreo técnico de las áreas intervenidas, permitiendo avanzar hacia una restauración más sostenible y de largo plazo.
De los 890.000 árboles sembrados, 416.000 corresponden a plántulas producidas en el Macrovivero Central de Tibaitatá, ubicado en el municipio de Mosquera, consolidado como uno de los principales centros de producción vegetal para restauración ecológica en el departamento.
Otros 120.000 árboles corresponden a material vegetal adquirido y entregado a municipios que no cuentan con viveros propios, facilitando procesos de reforestación y recuperación ambiental en más territorios.
Las 354.000 siembras restantes provienen de la red de 36 viveros regionales y municipales fortalecidos mediante asistencia técnica, entrega de insumos y acompañamiento especializado, gracias a una inversión superior a los $2.000 millones destinada al fortalecimiento de capacidades locales y la producción de especies nativas.
Uno de los pilares de la estrategia ha sido la Escuela Generadores de Oxígeno, un espacio de formación teórico-práctico que ya ha capacitado a 183 viveristas y líderes ambientales en restauración ecológica, producción de especies nativas, monitoreo ambiental y apropiación del territorio. La participación de mujeres ha sido protagonista, representando el 62 % de las personas beneficiadas en el proceso formativo.
Además de la restauración ecológica, la estrategia incorpora herramientas tecnológicas para mejorar la toma de decisiones y el seguimiento de las siembras. Sistemas de Información Geográfica (SIG), drones y mecanismos de trazabilidad permiten monitorear el material vegetal producido y priorizar zonas con mayores niveles de degradación ambiental.
Más allá de las cifras, “Sembradores de Oxígeno” busca consolidar una nueva cultura de corresponsabilidad ambiental, donde las comunidades se convierten en protagonistas de la recuperación de ecosistemas y la protección de las fuentes hídricas.