(Cundinamarca, 31 de marzo de 2026) En respuesta a la crisis en la prestación de servicios de salud en Girardot, el Gobierno departamental, a través de la Secretaría de Salud, lideró un proceso técnico, jurídico y operativo que permitió restablecer la operación del hospital municipal y garantizar la continuidad de la atención para miles de usuarios.
La situación se originó tras las reiteradas fallas identificadas en la operación del contrato suscrito en 2015 entre la ESE Hospital de Girardot y Dumian Medical S.A.S., encargado de la prestación de servicios de baja, mediana y alta complejidad en Girardot y su área de influencia, que incluye los municipios de Nilo, Guataquí y Nariño.
Durante las vigencias 2024 y 2025, y atendiendo solicitudes de la ciudadanía y de la Superintendencia de Salud, la Dirección de Inspección, Vigilancia y Control realizó múltiples visitas que evidenciaron incumplimientos en la prestación del servicio, lo que derivó en el cierre de áreas críticas como unidades de cuidado intensivo (adulto y neonatal), hospitalización pediátrica, atención del parto y servicios intermedios.
Posteriormente, el propio operador declaró una emergencia funcional y anunció el cierre de 54 servicios, manteniendo únicamente la atención de urgencias y servicios complementarios, lo que representaba apenas el 8,5 % de la capacidad instalada, generando un riesgo inminente para la salud pública en la región.
Ante este panorama, en diciembre de 2025 el operador solicitó la terminación anticipada del contrato, lo que dio paso a la suscripción de un memorando de entendimiento en enero de 2026, estableciendo las condiciones para el cierre ordenado de la operación.
De manera paralela, la Secretaría de Salud gestionó ante el Ministerio de Salud la modificación del Programa Territorial de Redes, con el fin de trasladar la operación de la ESE Hospital de Girardot al Hospital Universitario de la Samaritana.
El 19 de enero de 2026, el Ministerio emitió concepto técnico favorable, viabilizando el proceso. Posteriormente, las juntas directivas de ambas entidades aprobaron la suscripción de un contrato interadministrativo, el cual se formalizó el 31 de enero de 2026, marcando el inicio de una nueva etapa para la red hospitalaria del municipio.
“Ya la primera fase se avanzó el 2 de marzo, con la baja complejidad y en abril nos hemos comprometido a aperturar los servicios de mediana complejidad. Sin embargo, la semana pasada ya tuvimos dos adelantos de esta segunda fase que fue la habilitación del piso octavo en donde ya funcionan los servicios de hospitalización de mediana complejidad y también todos los servicios de gastroenterología” Así lo indicó Jorge Emilio Rey Ángel, Gobernador de Cundinamarca.
Tras la firma del contrato, la Samaritana inició una fase preoperacional enfocada en la adecuación de infraestructura, verificación de condiciones habilitantes, dotación, y contratación de talento humano, priorizando una apertura segura y progresiva.
Durante este periodo, también se adelantaron procesos de articulación con el personal que venía prestando sus servicios con el operador anterior, así como la gestión de relaciones con EPS como Nueva EPS, Famisanar y Coosalud, con el objetivo de asegurar la atención de la población afiliada.
El plan de reactivación contempla tres fases:
Inicio de servicios de urgencias, consulta externa, laboratorio clínico, imágenes diagnósticas y cirugía. Se habilitan especialidades como medicina general, pediatría, ginecobstetricia, psiquiatría, psicología, cirugía general y gastroenterología, así como servicios terapéuticos.
Apertura progresiva de unidades de cuidado intensivo e intermedio para adultos, población pediátrica y neonatal, además de la reactivación del servicio de atención del parto. En esta fase también se contempla la operación de los centros de salud en Girardot, Nilo, Guataquí y Nariño.
Incorporación de servicios de alta complejidad como neurología, neumología, neurocirugía, cirugía vascular, cirugía de tórax, cirugía plástica, cardiología pediátrica, infectología, entre otros, junto con el fortalecimiento de servicios diagnósticos especializados.
Una vez implementadas las tres etapas, el hospital contará con una capacidad robusta para la atención regional:
Adicionalmente, se proyecta la puesta en funcionamiento de una unidad de quemados con 10 camas especializadas, fortaleciendo la atención integral del paciente crítico.
La intervención permitirá recuperar la capacidad resolutiva del hospital, reducir la remisión de pacientes a otros territorios y mejorar el acceso a servicios especializados en el sur del departamento.
Con esta estrategia, el Gobierno departamental reafirma su compromiso con la garantía del derecho a la salud, asegurando servicios oportunos, seguros y de calidad para los habitantes de Girardot y su zona de influencia.