(Cundinamarca, septiembre 23 de 2026). Según el balance de CITEL de Bomberos Cundinamarca con corte al 21 de septiembre, Cundinamarca ha registrado 899 incendios forestales, 3.814,5 hectáreas afectadas y 85 municipios impactados durante 2026.
Solo durante septiembre se han presentado 149 incendios, con cerca de 1.078 hectáreas afectadas en 43 municipios. Estas cifras fueron analizadas en un conversatorio convocado por el gobernador Jorge Rey para revisar la preparación municipal frente al fenómeno de El Niño.
La jornada reunió el martes 22 de septiembre a alcaldes, equipos municipales, entidades departamentales y cuerpos operativos en el Salón de Gobernadores. Allí se examinaron los planes de contingencia, la disponibilidad de recursos y los protocolos para atender incendios forestales y situaciones de desabastecimiento de agua.
“Socializamos las acciones de nuestro plan de contingencia y los procedimientos para apoyar la atención de incendios forestales y situaciones de desabastecimiento hídrico”, explicó William Eduardo Rozo, director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD).
En el seguimiento a la Circular 008, la UAEGRD informó que 107 de los 116 municipios habían remitido, con corte al 8 de septiembre, datos sobre su preparación, presupuesto, contratación y capacidad de respuesta. También recordó que las administraciones municipales son las primeras responsables de atender las emergencias y deben activar sus consejos de gestión del riesgo.
Durante el encuentro se definieron las responsabilidades para la atención de animales: las corporaciones autónomas regionales se ocupan de la fauna silvestre; el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC), de los animales de compañía, y la Secretaría de Agrocampesinado, de los animales de producción.
Empresas Públicas de Cundinamarca informó que dispone de contratos para el suministro de agua mediante carrotanques y del sistema SAESA para registrar las solicitudes y atenciones. Entre las medidas propuestas están la habilitación de bocatomas temporales y pozos subterráneos, la recuperación de pozos inactivos y la instalación de tanques de reserva cerca de los acueductos.
En materia de salud, se advirtió que la reducción de los caudales y el deterioro de la calidad del agua pueden aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores y de problemas relacionados con la manipulación de alimentos. Las medidas previstas incluyen el seguimiento a la calidad del agua, la provisión de insumos médicos y sueros antiofídicos, y la coordinación del traslado de pacientes mediante el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE).